October 02, 2005
Eran las 9 de la noche estábamos Eva y yo esperando (sentadas) a la bajista, su hermana y otra persona. Después de un rato vimos llegar a la hermana y a Enrique. Me pregunte sobre que habría pasado para que la bajista no hubiera ido. Al reaccionar escuche que dijeron que la habían regañado sus padres "la regañan y su hermana decide venir de todos modos, que mal, si a Eva la hubieran castigado me hubiera quedado en casa con ella". Pero para mi eso no era lo importante, estaba Enrique, de hecho había ido y no tuve que hablarle por teléfono para requerir de su presencia, ni implore a algún espíritu en el cielo, ni nada por el estilo. De forma momentánea encontré rasgos de felicidad. Pedimos otra caguama y yo seguía con mi felicidad que tal vez en esos momentos estaba siendo creada por el alcohol. Traíamos la cámara y tomamos algunas fotos, teníamos mucho que no llevábamos una cámara para algún fin de mementos. Para mi esa era la oportunidad perfecta para mostrarle al mundo quien era Enrique y su tan particular función en mi vida durante los pocos segundos racionales a los que me vi sometida. No siguió el curso correcto de las cosas, al inicio todo iba bien, en realidad estaba mas serio de costumbre, lo sentí distante, Enrique se mostró como una persona fría que conocía pero que no me había tratado a mí. Los factores eran diferentes, me dijo que el lugar no le gustaba ¿como podía creer yo eso? si estábamos en el lugar mas divertido de Tijuana. Algo tenia pensé en tantas probabilidades, si era por su amiga la bajista, o paso algo en su casa, o si despreciaba el hecho de estar sentado a un lado de mi en ese lugar y en cambio prefería irse de ahí a buscar el amor de su vida que yo conocía y resistía a creer, o simplemente no tenia humor para nada, como sea lo sentí distante, tal vez demasiado. No lo tolere y trate de irme, de fugarme mentalmente de la situación que en ese momento no fue difícil.

